Consejos de conducción en invierno: pon a punto el coche

Te ayudamos a realizar una revisión a tu coche para los desplazamientos de invierno.

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– Anticongelante: Es vital para la protección de circuito de refrigeración. Lo mejor es que utilices el que tenga el rango UNE más alto, y que lo cambies cada dos años o cada 40.000 kilómetros.

– Neumáticos: Revisa el mantenimiento de los neumáticos, la presión y el dibujo de tus gomas (en invierno no debería ser inferior a 3 mm). Y si, a pesar de sus ventajas, no montas neumáticos de invierno, no te olvides de llevar unas cadenas en el maletero. Atención con los neumáticos gastados, evita sustos.

– Batería: Comprueba que su nivel de carga es el adecuado antes de salir. Revisa los bornes; una vez limpios, y para evitar que se forme sulfato sobre ellos, úntalos con grasa especial.

– Botiquín: Nunca se sabe en qué situación te puedes llegar a encontrar. Por ello, lleva un kit de primeros auxilios con gasas, alcohol, algodón, esparadrapo… Además de agua, una manta y el móvil siempre cargado.

– Lleva las pinzas: Imprescindibles todo el año, pero con más motivo en invierno. Y es que el frío descarga las baterías; su temperatura óptima de funcionamiento es de 25º C.

– Los limpiaparabrisas: Cámbialos si hacen ruido al funcionar o dejan surcos. No olvides rellenar el depósito del lavaparabrisas con detergente. Puedes añadirle un poco de anticongelante rebajado.

– Accesorios de emergencia: ¿Valen las cadenas que tienes para tus neumáticos? ¿El extintor ha caducado?  ¿Recuerdas si la linterna lleva pilas? No te olvides de revisar el estado de los accesorios de emergencia.

– Los aislamientos del coche: Existen productos que mejoran la estanqueidad de las gomas que aíslan las puertas y el maletero. Si el paso del tiempo ha hecho ya mella en ellas, cámbialas.

– El aceite: Si es el momento de cambiar el aceite de tu coche, y vives en una zona fría, lo mejor es que optes por uno de viscosidad baja (5W-40). Así mejorarás la resistencia del motor.

– Cables y bujías del coche: Al menos en invierno deberías revisar a fondo toda la mecánica de tu coche. Levanta el capó, y como si fueras Sherlock Holmes, busca posibles cables pelados y comprueba el estado de las bujías.

 Amortiguadores: Si quieres dejar tu coche a punto, no puedes pasar por alto revisar sus amortiguadores. Para saber cuándo hay que cambiarlos, pon tu peso sobre el capó; si tarda en recobrar la posición, es el momento.

– Calefacción: Imagina que la falla en mitad de la montaña… Revísala. Comprueba también el aire acondicionado, las lunetas térmicas, el alternador y la correa del circuito eléctrico.

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