Consejos para cuidar el Aire Acondicionado de nuestros coches.

Conducir a estas temperaturas sin Aire Acondicionado es casi impensable (y hasta peligroso). Por eso te ayudamos con estos consejos:

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1. El mantenimiento del aire acondicionado

No solo nos podemos preocupar en verano. Para un buen mantenimiento Enciende el aire acondicionado una vez al mes. Así evitarás que se resequen los conductos y, sobre todo, que proliferen moho y bacterias en su interior que, como podrás leer un poco más abajo son los que causan los malos olores en el coche.

2. Diagnóstico del aire acondicionado

Hay muchos motivos por los que el climatizador puede no enfriar como es debido, aunque siempre ten en cuenta que cuanto más calor haga fuera, más le costará enfriar el coche. Sin embargo, si aún así no notas fresquito, introduce un termómetro por alguna de las salidas de aire y espera unos 10 minutos, si tras ese tiempo marca la misma temperatura que tienes seleccionada, a lo mejor es que le falta fuerza. Esto puede deberse a un problema en el compresor o a que el filtro del habitáculo está obstruido por la suciedad.

3. Cambia el filtro del habitáculo

Cambiar el filtro del habitáculo, normalmente, es una operación sencilla que puedes hacer tú mismo y ahorrar un dinero. Con él te aseguras que el aire que entra al interior del coche está libre de polen y otras partículas contaminantes. Además, cuando está obstruido el flujo de aire que deja pasar a su través es cada vez menor, así que al cambiarlo deberías notar salir más cantidad de aire.

4. Mal olor en el coche

Si te llega mal olor de las salidas del aire acondicionado, lo más normal es que mejore mucho el problema al cambiar el filtro. Sin embargo, ese mal olor se debe a que han proliferado hongos y bacterias en los conductos. En mi caso, siempre que cambio el filtro inyecto y aerosol fungicida en los conductos del aire, después hay que ponerlo en recirculación con las ventanillas cerradas durante 10 minutos, así eliminas los malos olores del coche, por lo menos, los que se deben al aire acondicionado.

5. Recarga del gas del aire acondicionado

Si ya has hecho todo lo anterior y sigue sin enfriar lo suficiente, te tocará recargar el gas del aire acondicionado. Esta no es una operación que puedas hacer tú mismo y, además, tampoco es caro porque los talleres suelen lanzar ofertas en las que te lo hacen por un precio no superior a los 30 euros. De todas formas, no se trata de algo que deba hacerse cada año y, si es así, es que tienes un problema en alguno de los componentes o una fuga.

6. Revisión del aire acondicionado, cada dos años

Hay quien no lo sabe, pero periódicamente hay que llevar a revisión el aire acondicionado a fondo, en el caso de los coches más viejos, la revisión del aire acondicionado cada dos años es lo más conveniente. Esto te lo tienen que hacer en un taller, a poder ser, de la propia marca de tu coche que siempre es lo más efectivo. Allí comprobarán que el compresor, el evaporador o la válvula de expansión funcionan bien, que no haya fugas y sí, también te lo recargarán de gas, aunque te cobrarán más de 30 euros.

7. A menos temperatura, más gasto.

No es recomendable poner el aire acondicionado a menos de 22 grados, no sólo porque la temperatura bajaría demasiado, también por que supondría un gasto de combustible innecesario. Los expertos apuntan que llevar el A/C por debajo de 20 grados eleva el consumo hasta un 20%. Un último apunte: por si no has seguido estos consejos a tiempo y el aire acondicionado de tu coche nova del todo bien, aquí te dejo un curioso truco para enfriar el coche sin aire acondicionado.

8. Usar correctamente el aire acondicionado

No abuses del climatizador como norma general. Para enfriar el coche, especialmente si hace mucho calor, inicia la marcha con las ventanillas abiertas y enciende el aire al cabo de uno o dos minutos. Cuando se haya renovado el aire del habitáculo, cierra las ventanillas y pon el climatizador en recirculación, así evitarás tener que enfriar constantemente el aire del exterior. Una vez el coche haya alcanzado la temperatura que buscas, ya puedes seleccionar que entre el aire de fuera, así además de enfriar el coche más rápido, gastarás menos energía en ello. En todo caso, aquí tienes un truco para enfriar el coche sin aire acondicionado.

9. Mantenimiento del aire acondicionado, el radiador

El aire que entra en el habitáculo pasar por el radiador del coche, por eso de vez, pero muy de vez en cuando, conviene echarle un vistazo. Levanta el capó y límpialo si está accesible, puede estar casi obturado por insectos o suciedad, lo que influye negativamente en el aire y en otros sistema del coche. Para ello, utiliza agua tibia, después ábrelo y comprueba el nivel de líquido refrigerante, revisa los conductos y manguetas y comprueba que las correas están firmes. El sistema de refrigeración del coche debe revisarse en taller periódicamente porque el líquido puede perder sus características, aunque esto es algo que resulta mucho más delicado de cara al invierno, sobre todo, si aparcas el coche en la calle. Aquí puedes ver cómo reparar las fugas del aire acondicionado.

10. Aire acondicionado del coche: las perogrulladas

Ya sé que sobra indicarlo, pero si quieres tener el coche a la temperatura óptima hay algunas cosas que no tienen que ver con el aire acondicionado y que pueden influir mucho en la temperatura a la que te lo encuentras aparcado. ¿Se calienta más un coche negro o uno blanco? La respuesta parece fácil y lo es, pero lo cierto es que influye tanto o más en la temperatura interior el color de los plásticos del salpicadero o de la tapicería tenlo en cuenta a la hora de buscar coche.

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15 Consejos para conducir con altas temperaturas.

 

1. La batería. ¿Problemas al arrancar? Seguramente le falte líquido. Debes rellenar la batería con agua destilada hasta que falte un centímetro para que rebose.

2. Niños y animales. Incluso cuando el coche vaya a estar poco tiempo aparcado: en ningún caso deben abandonarse niños o animales en su interior. La temperatura sube enseguida y puede alcanzar unos insufribles 60 grados, capaces de provocar un golpe de calor. Ni siquiera con una ventana abierta se puede evitar.

3. Bebidas frías. Una nevera eléctrica (disponible por unos 20 euros) es muy útil para extinguir la sed.

4. Pausas regulares. Las altas temperaturas intensifican el cansancio. Quien no hace caso a la llamada de atención del sueño, se arriesga a una peligrosa cabezadita.

5. Renueva el aire sin aire acondicionado. Abre las ventanas traseras para que el viento provocado por la velocidad renueve el aire caliente del coche –no hace falta que haga corriente-.

6. Aparcar en la hierba. El catalizador se recalienta. Quien deja su coche sobre la hierba seca se arriesga más a que el vehículo se incendie.

7. Elige el momento de conducir. No te arriesgues a comenzar tus vacaciones con el calor extremo del mediodía. El mejor momento es partir a primera hora de la mañana. Un consejo: los martes y los miércoles son los días con menos tráfico.

8. El motor se calienta mucho. Si te ocurre y temes que se produzca una avería, haz que el ventilador del sistema de calefacción funcione a pleno rendimiento. Esto te servirá hasta llegar al taller más cercano.

9. Cubre el parabrisas. Un parasol plata de doble cara protege el interior del sol cuando está aparcado.

10. Conduce con aire acondicionado. Nada más arrancar, ventila el habitáculo abriendo las ventanas o el techo solar. Una vez se enfríe el climatizador y se haya renovado el aire, cierra la ventana.

11. No pongas muy frío el aire acondicionado. Cuando la temperatura exterior se muy alta, no bajes el aire a menos de 25 grados. Si no, cogerás un buen resfriado.

12. No llenes todo el depósito. El combustible se mantiene entre los 6 y los diez grados en el surtidor. Al entrar en contacto con las altas temperaturas, se expande, aumenta de volumen y puede desbordar el depósito.

13. Líquido refrigerante. No sólo la cantidad de refrigerante es determinante, también su antigüedad y la composición. Si el refrigerante lleva mucho tiempo debe cambiarse.

14. Vestimenta adecuada. También en verano el calzado debe tener una sujeción adecuada: nada de conducir con chanclas o zapatos parecidos. La ropa debe ser ligera, aunque haya que cubrir el asiento con una toalla para que no queme.

15. Limpieza del coche. Da igual que los mosquitos se peguen a la rejilla o que quieras sacarle brillo al capó. Nunca limpies el coche bajo el sol o sobre la chapa ardiendo. Los productos de limpieza se secan demasiado rápido y pueden estropear la superficie.

Consejos para evitar que arda nuestro coche.

¿Por qué se puede incendiar el coche? Cualquier vehículo convencional lleva un motor térmico que debe disponer, claro está, de combustible líquido para que produzca energía. Pero, además del combustible del motor, existen muchos materiales combustibles cuya participación, en combinación con una fuente de calor, pueden resultar fundamentales en el origen del incendio y su posterior evolución.ardiendo-motor1

Gasolina, Diesel, aceite de motor y del cambio, líquido de frenos, etc, son algunos de los combustibles líquidos existentes en casi la totalidad de los vehículos. La ignición de combustibles sólidos, como los protectores exteriores plásticos de los cables, en muchas ocasiones tiene lugar como consecuencia de sobrecargas o mal funcionamiento eléctrico. Asimismo, otros elementos sólidos, como recubrimientos plásticos y tapicerías, también pueden arder fácilmente  combinados con una fuente de calor.

Para que se produzca un incendio es imprescindible, además del combustible, que exista una fuente de calor capaz que lo desencadene. Las fuentes de calor en un coche son muy variadas, aunque la principal es el motor térmico, el encargado de generar la energía para que el coche se mueva. Pero este calor no solo es importante desde el punto de vista de la producción de un incendio, también existe calor en aquellos sistemas en los que hay fricción entre elementos.

Conductas que pueden generar el incendio del coche

Algunas acciones que pueden desembocar en un incendio se producen por causa directa del conductor del vehículo. Normalmente son las más fáciles de evitar, si tomamos precauciones. La caída de un cigarrillo puede generar un incendio, así como la caída accidental de un mechero o una cerilla encendida en el interior del coche sobre algunos materiales combustibles del habitáculo: tela, molduras, guarnecidos, recubrimientos plásticos, etc.

En ocasiones pueden conectarse accesorios eléctricos, que debido a un mal estado o a una conexión incorrecta pueden provocar un puente eléctrico que ocasionará chispas que pueden producir un incendio, ya que actuarán como fuente de calor.

Un mechero mal encajado, un cargador mal conectado o cualquier otro accesorio cuya base pueda estar deteriorada podrán producir el calor necesario para provocar un incendio en el interior del coche.

Cuidado al transportar materiales peligrosos

No solo en vehículos industriales para el transporte de mercancías, sino también en vehículos particulares, en ocasiones setransportan materiales peligrosos, por su inflamación y explosividad. Estos materiales pueden generar concentraciones muy elevadas de vapores inflamables, que provienen de recipientes mal aislados y cerrados de pinturas, disolventes, etc.

También en vehículos destinados al transporte de personas y/o mercancías de pequeña capacidad,  depositan en su parte trasera máquinas, equipos y materiales para realizar trabajos. Taladradoras, cortadoras, sierras, radiales… pueden generar un incendio si se depositan en el vehículo sin que se hayan enfriado totalmente tras el trabajo, en contacto con algún material combustible sólido o vaporizado. Cualquier máquina o equipo debe de estar completamente frío y depositado correctamente en el compartimento para el transporte de mercancías, no sobre los asientos de los pasajeros.

La batería también provoca incendios

La batería del vehículo, como elemento electroquímico acumulador, resulta una fuente potencial de calor. La deficiente manipulación y/o estado de sus bornes de conexión puede ocasionar chispas por mal contacto eléctrico, o incluso usar cables auxiliares de arranque pueden producir chispas en sus conexiones o el sobrecalentamiento del propio cable auxiliar. Estas circunstancias, unidas a que las baterías emanan hidrógeno a la atmósfera, pueden generar un cóctel altamente explosivo, si se acumulan concentraciones elevadas de hidrógeno y se generan chispas.

Por tanto, tanto el estado de la batería como sus bornes de conexión han de ser adecuados y, sobre todo, hay que tener mucha precaución al manipularla.

Lo mejor contra incendios: un buen mantenimiento

El buen mantenimiento de los coches, además de propiciar el correcto funcionamiento de todos los elementos electromecánicos, también asegura que las instalaciones se encuentren en buen estado, sin roturas, fisuras ni deterioros que comprometan su adecuado funcionamiento.

Un mantenimiento inadecuado o que no se ha hecho supone que algunas instalaciones, sobre todo las eléctricas –por roce con superficies metálicas, algunas de ellas cortantes-  se desgasten o se fisuren sus protecciones plásticas hasta generar un arco eléctrico entre el cable y la carrocería. Este puente eléctrico, contacto defectuoso o cortocircuito puede generar el calor suficiente para ocasionar la combustión de todos aquellos materiales que se encuentren cerca del punto de contacto.

¿Qué hacer si ves que tu coche se incendia?

1-Lo primero, estaciona el coche en un lugar seguro y apaga el motor ante la más mínima sospecha. Algunas veces podrás ver humo y fuego, pero otras tan sólo olerás a quemado o advertirás anomalías en el sistema eléctrico del coche.

2-Si puedes, estaciona en un lugar en el que la calzada esté limpia, sin hojarasca, papeles, aceite u otros materiales que ardan fácilmente.

3-Sal del coche y ayuda a evacuar a los ocupantes ordenadamente. Condúcelos lejos del vehículo, al menos a 50 metros de distancia, con el fin de que no inhalen gases tóxicos, estén resguardados de las llamas y, además, queden libres del peligro de atropello por la falta de visibilidad provocada por el humo.

4-Llama al servicio de emergencias e indica con calma y claridad en qué punto kilométrico os encontráis.

5-Una vez cumplidos estos pasos, acércate al vehículo a una distancia prudencial y observa de dónde procede el humo. Una vez que lleguen los servicios de emergencias, oriéntales sobre el foco del incendio.

6-No intentes apagar el fuego a no ser que cuentes con medios para ello (un extintor). Recuerda que te encuentras ante un incendio extremadamente peligroso y que lo fundamental no es el coche, sino tu vida y la de todos los ocupantes.